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Toni Erdmann, Maren Ade, 2016

Toni Erdmann (Maren Ade, 2016)

Especial Festival de San Sebastián 2016

Por Daniel Valdivia

¿Qué hacer si su hija le sale neoliberal? Sin expresarlo verbalmente, el film de Maren Ade refleja desde sus primeros instantes la distancia que separa a la joven Ines, la cual se marcha a continuar su vida empresarial a Bucarest, de su padre Winfried. Y lo hace en términos políticos, pues el humanismo de uno es incapaz de establecer un diálogo que provoque algún vínculo afectivo con en el ultraliberalismo de ella. Para lograr acercarse a Ines y lograr tener una relación paternofilial mucho más cercana, Winfried explota su vertiente más cómica transformándose cual Mr. Hyde en otra persona: Toni Erdmann.

 

La audacia del film reside en su capacidad de volverse camaleónica en la medida en que sus personajes lo son. La película cambia constantemente de piel. La comedia da paso al drama deteniéndose en el thriller o incluso en una especie de realismo mágico actualizado. Porque la comicidad del film surge de lo disparatado que resulta el desdoblamiento de Winfried y de las situaciones que se generan por colocar a un personaje sin norma ni ley en un espacio 100% neoliberal. La anarquía humanística de Toni Erdmann contagia la película sin dejar nunca de lado el realismo formal de la misma.

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Algunos espectadores podrán pensar en el cine de Luis Buñuel cuando se confronten a algunas de las disparatadas situaciones que acontecen en el film de Maren Ade. Sin embargo, la joven directora alemana no da pie a una comprensión surreal de las situaciones, sino que en todo momento la puesta en escena obedece a un realismo pulcro y serio. El extrañamiento o rareza de muchas de sus secuencias (algunas memorables como la interpretación del “The greatest love of all” de Whitney Houston o la fiesta nudista), y por extraño que parezca, está más cercano a la absurdidad del cine de Juan Cavestany.

 

Son tiempos en los que la moda (sí, podemos hablar ya de moda) de heroínas femeninas en blockbusters dirigidos por hombres abren el debate de qué es y cuál es el papel del feminismo en las industrias culturales y en los productos de masas. Con Toni Erdmann, Maren Ade consigue realizar una película protagonizada por una heroína femenina en un entorno opresivo. La posición de la mujer en las grandes empresas y en los puestos más altos de la economía es una posición de aislamiento. De este modo, Ade consigue que la piel camaleónica del film torne también film de superhéroes. Pues al fin y al cabo, Ines tiene algo contra lo que luchar y algo contra lo que clamar libertad.

 

Con Toni Erdmann queda inaugurada la sección Perlas, destinada a la proyección de algunos de los films más interesantes que se han podido ver en otros festivales a lo largo del año. Y lo hace con el honor de estrenar el recién otorgado premio Fipresci a mejor film del año otorgado por la crítica. Por suerte, su camino no acaba aquí, pues el camino que le queda por recorrer será largo. Y yo que me alegro.